La Pedagogía de la fascinación

 

Pedagogía de la fascinación: devolver a los niños la pasión por aprender.

 

El pasado sábado de asistí a IV Jornadas Nacionales de Altas Capacidades en Barcelona, y allí tuve el placer de escuchar a Juan Carlos López Garzón hablando sobre la “pedagogía de la fascinación”. Nada más leer el título de la ponencia me generó gran interés y curiosidad.

 

En principio la mayoría de los profesionales que trabajamos con procesos de enseñanza y aprendizaje, sabemos (aunque no siempre se aplique) que cuanto más atractiva resulte la tarea al aprendiz más motivación e implicación habrá en el aprendizaje. Desde mi punto de vista la pedagogía de la fascinación va un paso más allá.

 

Lo que tratan de conseguir los profesionales que se identifican con este movimiento es provocar emociones en cualquier situación de enseñanza para despertar la curiosidad y favorecer los aprendizajes de los alumnos. Por ello los contenidos fascinantes son un excelente recurso motivador.

 

Son temas que aparentemente transgreden el sentido común y el orden establecido,  o  bien invitan a plantear una nueva forma de comprender las cosas, permitiendo conexiones inusuales o insospechadas: criaturas y personajes extraordinarios, lugares desconocidos o inexplorados, la física de lo imposible, la inteligencia artificial, el mundo invisible microscópico, etc. Los contenidos que forman parte de las investigaciones en la frontera del conocimiento científico, donde lo real parece (pero sólo parece) imaginario, ejercen un enorme poder de fascinación en los seres humanos, y especialmente en los niños y jóvenes.

 

 

A nivel cerebral, estos temas, incrementan la actividad del sistema límbico (emociones) provocando conexiones con la corteza cerebral (conocimientos), y liberando en ambos casos endorfinas que graban nuevos caminos sobre los que enraizará la información aprendida. Son una auténtica carga de profundidad dirigida a catalizar el proceso enseñanza-aprendizaje.

 

Genera transferencia de conocimiento,  al mismo tiempo que favorece el desarrollo de un pensamiento crítico (análisis y síntesis), y permite llegar hasta la aplicación práctica de lo aprendido, anticipando ideas novedosas que resuelvan problemas reales o sugieran líneas de innovación o invención. En resumen, se centra en el desarrollo de procesos cognitivos más avanzados que la simple adquisición o comprensión de la información ya conocida.

 

Un profesional que desee trasmitir enseñanzas en este marco deberá estar dispuesto a utilizar una metodología activa, abierta a los intereses de los aprendices, actualizar sus conocimientos constantemente... en definitiva deberá fascinarse con su trabajo para poder hacer frente sin desanimarse a los obstáculos que aprezcan en el camino.

Si estás interesado en conocer proyectos en este marco te recomendamos que visites http://pedagogiadelafascinacion.es/, dónde podrá encontrar más información sobre qué y quienes lo realizan.